El agua, es la materia mediadora simbólica de la vida por excelencia. Su fluctuación simbólica, es un zigzag que nos conduce de una orilla a otra manteniéndose siempre en el tiempo y en el espacio mediador o de mediación medioambiental. Vivimos tiempos en los que faltan valores que nos aglutinen y que relacionen las voluntades humanas neutralizando la polarización. Asistimos a una crisis medioambiental planetaria sin precedentes en la que el escaso oro azul y la tierra, son dos elementos básicos de la supervivencia humana y de la civilización. Como el oro, el oro azul está mal repartido y representa la piedra angular solidaria para el Tercer Milenio.

En nuestro país el agua ha dejado de ser un problema cíclico y pasajero. El episodio de sequía actual pone en evidencia que, el futuro está en juego, si no cambiamos el actual modelo de desarrollo sostenible y cultural del agua. Sin duda el oro azul, es y será uno de los recursos más escasos, complejos, emotivos para la vida y conflictivos para todo el planeta en este nuevo milenio. El cambio climático y sus riesgos, tienen un impacto sobre los servicios y las funciones y usos del agua. Sobre la necesidad y prescripción de su tratamiento, estudio e investigación en estrategias pacíficas, cívicas y políticas para mejorar la gestión de las sequías y encontrar soluciones, lo apoya la UNESCO. Ha sido elegido nuestro país Secretaría para la Década del Agua 2005-2015 de la ONU, encarnada en Zaragoza con su Exposición Internacional del Agua del 2008.

La mediación del agua que ofrecemos, es un método hispano-alemán alternativo, cooperativo y eficaz en resultados. Las vertientes de los riesgos, de los conflictos del agua y de las sequías, requieren de una administración social y de gestión cultural inteligente, justa y solidaria entre territorios. Como mediadores trabajamos desde nuestra experiencia alemana, sobre actuaciones de cooperación mediable, entre agentes sociales e interlocutores activando soluciones sostenibles.

Mediar entre aguas turbulentas en periodos de escasez, une desligando problemas, disuelve absolviendo con el diálogo y resuelve diluyendo conflictos locales y territoriales. Las aguas mediadoras son un médium de regeneración entre contrarios: un puente de disolución y resolución de cambio e intercambio. La mediación hidropreventiva incorpora una estrategia visionaria que aporta nuevas perspectivas: la dimensión de la cultura a la política hídrica.

  • La mediación del agua es un instrumento político innovador en soluciones.
  • Refuerza el carisma político en las negociaciones.
  • Crea pasarelas de diálogo facilitando la alianza entre contrarios.

Para más información le invitamos a que visite nuestro programa de formación contínua para ser mediadores del agua: "Curso de especialista en antropología mediadora del agua".